Mantener la cocina limpia es fundamental para evitar la acumulación de suciedad y la aparición de microorganismos que pueden afectar la higiene del hogar. Sin embargo, uno de los sectores más difíciles de limpiar son las hornallas, ya que allí se acumulan restos de comida, grasa quemada y residuos que se adhieren con el calor.
Ante este problema, existe un método de limpieza que utiliza ingredientes simples y económicos para remover la suciedad más difícil. Se trata de un truco casero que combina detergente, vinagre y amoníaco, y que permite recuperar el brillo de las hornallas incluso cuando la grasa está muy adherida.

Por qué las hornallas acumulan tanta suciedad
Durante la preparación de alimentos es frecuente que las salsas, sopas o líquidos se derramen sobre la cocina. Cuando esto ocurre mientras la superficie está caliente, los restos se queman rápidamente y quedan adheridos al metal.
Con el paso del tiempo, esta acumulación puede generar manchas difíciles de eliminar y convertirse en un foco de bacterias o incluso atraer plagas como insectos o roedores si no se limpia correctamente. Por esta razón, los especialistas recomiendan realizar una limpieza periódica y profunda de las hornallas.
El truco para limpiar las hornallas de la cocina
Este método de limpieza se realiza en dos etapas: primero se limpia la superficie de la cocina y luego se trabaja directamente sobre las hornallas.
Ingredientes necesarios:
- Detergente para platos
- Agua
- Vinagre
- Amoníaco
Paso 1: limpiar la base de la cocina
El primer paso consiste en preparar una mezcla de agua y detergente y aplicarla sobre la superficie de la cocina. Se recomienda dejarla actuar durante algunos minutos para que la grasa se ablande.
Luego, con ayuda de una esponja, se retiran los restos de suciedad. Si la grasa está muy adherida, se puede aplicar vinagre y dejarlo actuar unos 10 minutos para facilitar la limpieza.
Cómo limpiar las hornallas paso a paso
Una vez que la base de la cocina esté limpia, el siguiente paso es trabajar sobre las hornallas. Primero se colocan en remojo en una mezcla de agua tibia y detergente durante algunos minutos. Esto ayuda a aflojar los restos de grasa acumulados.
Después se utiliza un cepillo para retirar la suciedad adherida. Si aún quedan residuos difíciles de eliminar, se puede recurrir al paso final del método.

El truco con amoníaco para eliminar la grasa más difícil
Cuando la suciedad está muy incrustada, el truco consiste en colocar las hornallas dentro de una bolsa con cierre hermético junto con amoníaco.
Las hornallas deben permanecer dentro de la bolsa durante varias horas, lo que permite que los vapores del producto actúen sobre la grasa endurecida. Luego de ese tiempo, basta con retirarlas y limpiarlas con un cepillo para eliminar los residuos restantes. Este método ayuda a desprender la grasa más resistente y facilita la limpieza sin necesidad de frotar en exceso.
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